"Caracas, 31 [de agosto] de 1811.
Mi Amado Bello.
Cuando ésta llegue a sus manos, estará Usted instruido de mi larga contestación a sus [cartas] antecedentes, y del estado político de Venezuela. Después de mi prolija carta entró Miranda en el congreso como diputado de [El Pao] uno de los territorios capitulares de Barcelona; y su conducta en este encargo le granjeó mejor concepto. Se portaba bien; y discurría sabiamente. Proclamamos nuestra independencia; y a pocos días, apareció otra nueva conjuración aquí y en Valencia, donde se derramó más sangre que en esta capital, porque los conjurados prevalecieron, y fue necesario destacar tropas para reducirlos. Quedaron reducidos a costa de la vida de cuarenta de los nuestros, y de más de trescientos de los amotinados. En Caracas, se contuvo en el momento de su explosión por la energía del pueblo; y luego, por sentencia del magistrado, fueron ajusticiados diez y siete.
Miranda salió a tomar el mando del ejército contra Valencia y manifestó el vigor de la disciplina militar. Por esto, lo insultaron algunos malcontentos que lo vituperaban y acusaban de ambición desmesurada. Otros le colmaban de elogios por su pericia militar. Otros le atribuían a impericia y falta de economía en la efusión de sangre el haber atacado sangrientamente a Valencia el día de su rendición y su víspera, cuando ya la carencia de agua tenía a los sitiados en la última necesidad de rendirse sin disparar un fusil. En fin, quedamos ya libres del cisma valenciano, originado de la malignidad de los españoles europeos; y conocemos el bien que nos ha traído esta conspiración para entrar en el castigo severo de los delincuentes y de nuestros enemigos. Sin esta sangre derramada, nuestro sistema sería vacilante, y nuestra independencia no quedaría bien establecida.
En América, todo va bien; y aunque estamos pobres por la falta de comercio, cobramos energía, y tratamos de fabricar moneda de papel. Antenoche regresó de Santa Fe el canónigo Cortés Madariaga. Aunque los empleados de cuatrocientos pesos para arriba están a medio sueldo, Usted está exceptuado. El congreso se ocupa en la constitución; y se disolverá luego que ésta se termine. En su casa, no hay novedad, según la noticia adquirida en los primeros días de este mes.
Salud, memorias al compañero, y mandar a su afectísimo compatriota — Roscio.
[PD.-] De la nueva conjuración, resultaron empleados algunos diputados, y yo encargado de las secretarías de Gobierno, Justicia y Hacienda por ahora"